En una década marcada por golpes, juntas militares y un país que cambiaba a una velocidad nunca antes vista, Venezuela vivió una transformación cultural profunda. Tras la caída de Rómulo Gallegos, tres gobiernos militares tomaron el control y, en medio de la restricción política, impulsaron un programa de modernización que redefinió la identidad nacional.
Este libro revela cómo, en pleno autoritarismo, las artes plásticas estallaron en nuevas búsquedas, la arquitectura levantó símbolos de progreso, la televisión irrumpió como fuerza cultural, y la literatura encontró nuevas voces. Mientras el “Nuevo Ideal Nacional” de Pérez Jiménez levantaba autopistas, superbloques y una Caracas futurista, también abría espacio al nacimiento del abstraccionismo, la consolidación de Los Disidentes y la integración de las artes en obras emblemáticas como la Ciudad Universitaria.
Retratado con rigor y lucidez, cómo tradición y modernidad se enfrentaron y convivieron en una década decisiva. Un análisis necesario para comprender cómo la cultura venezolana del siglo XX se forjó entre tensiones políticas, búsquedas estéticas y una modernización acelerada que aún define el imaginario del país.