Los primeros cristianos eran identificados de maneras diferentes, y Mevaser es el nombre que se les daba en hebreo a los evangelistas; significa portador de buenas noticias. Aquellos que dedicaban su vida a la predicación del evangelio de Jesucristo, dispuestos hasta a morir para que el mensaje de Jesús se difundiera.
Un mevaser representaba valentía, coraje, entrega y pasión por llevar las buenas nuevas de salvación, y oramos para que, a través de cada capítulo de este libro, el Espíritu Santo ministre y encienda una antorcha de disposición y amor por predicar la verdad de Jesús a todos los que aún no tienen una relación personal con Él.
Este no es un libro más de evangelismo; es una herramienta transformadora y práctica de todo lo que un hijo de Dios debe experimentar para llevar con eficacia y eficiencia el mensaje del evangelio demostrativo del Reino.
2 Timoteo 4:5 Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones, haz obra de evangelista, cumple tu ministerio.