Juan David parecía tenerlo todo: una carrera brillante dentro de la Policía, el reconocimiento de sus compañeros y una familia a punto de crecer. Pero una operación de rescate convierte en tragedia lo que debía ser uno de los momentos más felices de su vida. Su hija muere antes de nacer y Bárbara, su esposa, sobrevive con una lesión irreversible que la condena a una silla de ruedas. Incapaz de liberarse de la culpa, Juan David abandona la institución y se hunde durante años en el alcohol, la depresión y un matrimonio consumido por el dolor y los reproches.
Cinco años después, cuando ha perdido prácticamente toda esperanza, Demetrio Montalbán, su antiguo mentor y la figura más cercana a un padre que ha conocido, reaparece en su vida y le ofrece una oportunidad para regresar a aquello que alguna vez hizo mejor: salvar vidas. Juan David acepta convertirse nuevamente en capitán en jefe, sin imaginar que entre sus subordinados encontrará a Claudia Montalbán, la hija de Demetrio: una teniente brillante, temeraria, orgullosa y extraordinaria francotiradora acostumbrada a desafiar a todo aquel que pretenda decirle cómo hacer su trabajo.
Desde el primer encuentro, la relación entre ambos se convierte en una batalla de voluntades. Él pretende imponer disciplina; ella está convencida de que nadie conoce mejor que ella los riesgos del terreno. Entre operaciones de rescate, enfrentamientos, heridas personales y una atracción que ninguno consigue ignorar, aquello que comienza como una guerra constante empieza a transformarse en algo mucho más peligroso.
Pero el pasado de Juan David está lejos de haber terminado con él. Mientras intenta reconstruir su vida y Claudia enfrenta también sus propias pérdidas, traiciones y fantasmas, una amenaza comienza a moverse entre las sombras, dispuesta a utilizar sus heridas más profundas para destruirlos. Y esta vez no bastará con ser buenos policías ni con saber dónde apuntar.