Misceláneo poético para librepensadores te propone una lectura en movimiento, hecha de ideas que nacen de la experiencia, del lenguaje cotidiano, de la memoria y de esa costumbre tan humana de preguntarse por lo que ocurre alrededor.
Rafael Grimán escribe desde los años vividos y desde una curiosidad que permanece despierta. En sus páginas aparecen la ironía, el humor, la reflexión, la observación de las costumbres y una mirada constante sobre la conducta humana. Cada texto conserva la libertad de seguir su propio curso y de detenerse allí donde una palabra, una escena o un recuerdo despiertan una pregunta.
Cada página supone entrar en diálogo con una voz que piensa mientras escribe y que deja espacio para que tú también lo hagas. Algunas páginas podrán acompañarte; otras quizás te provoquen desacuerdo, una sonrisa o el deseo de volver sobre una idea. Esa relación directa con quien lee forma parte esencial de la obra.
Aquí la palabra tiene peso porque nace de la experiencia y vuelve a ella. Habla de lo aprendido, de lo perdido, de los tropiezos, de la vejez, de la muerte, de los afectos y de las pequeñas situaciones en las que muchas veces se revela el carácter de una persona. Todo pasa por una mirada que se permite ser seria, burlona, íntima o provocadora según lo exija el momento.
Estas páginas quedan abiertas a tu juicio. Puedes recorrerlas con calma, discutirlas, hacerlas tuyas por un instante y continuar después con tus propias preguntas.