Tras el asesinato de Manuel Sevillano, todas las sospechas recaen sobre Rosario Buenaventura, una mujer vinculada a la víctima y rodeada de pruebas que parecen condenarla. Mientras su abogado intenta demostrar su inocencia, el juicio comienza a revelar contradicciones, secretos y testimonios capaces de cambiar el rumbo del caso, porque entre quienes dicen la verdad y quienes saben mentir demasiado bien, la justicia puede convertirse en otra forma de condena.